Cada vez más entrenadores del fútbol argentino apuestan por juveniles en partidos decisivos, relegando a figuras consagradas. Los recientes triunfos […]
miércoles 4 de marzo de 2026

Cada vez más entrenadores del fútbol argentino apuestan por juveniles en partidos decisivos, relegando a figuras consagradas. Los recientes triunfos de River y Argentino de Merlo reavivan el debate sobre experiencia versus juventud y demuestran que la audacia de los pibes también puede dar resultados.
Parece que algunos técnicos del fútbol argentino y en partidos complicados, con necesidad de ganar y sumar, se inclinan más por los pibes que por la experiencia y los títulos; y los resultados están a la vista. Fue el caso de Marcelo Gallardo, que en su último partido al frente del equipo de River Plate, se la jugó por los más chicos dejando sentado en el banco a sus principales figuras.
En el partido contra Banfield y antes de la partida del “Muñeco” se dio un hecho casi inédito, ya que hubo 9 de 11 titulares surgidos del club: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Facundo González; Tomás Galván; Joaquín Freitas, Sebastián Driussi y Ian Subiabre. Y mal no le fue porque el conjunto de Núñez venció al equipo de Pedro Troglio por 3 a 1.

Joaquín Freitas
Algo muy similar ocurrió en un partido de ascenso. Por la cuarta fecha del torneo de la Primera B, Argentino de Merlo le ganó a Flandria 2 a 0 y es el único escolta. El equipo de Cristian Tula, presentó entre sus jugadores a 8 chicos de las divisiones inferiores del club de Merlo Norte: Tomás Candelaresi, Nicolás Bardagi, Lautaro Romero, Máximo Gómez Rosas, Facundo Filinich, Thiago Paulovich, Alan Salvador y Bruno Maceri.

Lautaro Rivero
Todo parece indicar que la madurez, el atrevimiento, la frialdad y la capacidad de los que vienen empujando desde abajo, obligan a reflexionar y dudar a los actuales DT de nuestro querido fútbol argentino. A tal punto que tomen estas decisiones polémicas e inéditas que a muchos sorprende, pero si se gana nadie silba y todos aplauden.

Lautaro Romero
Lo viejo funciona, sí… pero cómo decía Tusam “puede fallar” y ahí es cuándo confían en los pibes.